Walden Robotics, una empresa de IA física con sede en Cambridge, se lanzó desde el sigilo con $300 millones en financiación co-liderada por Toyota y Deviation Capital, valorando la startup en $1,1 mil millones. Fundada en enero de 2026 por el profesor del MIT Russ Tedrake y veteranos de robótica del Toyota Research Institute, Amazon y Stanford, Walden construye robots de propósito general entrenados en modelos de comportamiento grande (LBMs)—IA para tareas físicas análogo a LLMs para lenguaje. Dentro de semanas del lanzamiento, los robots se implementaron en producción en una fábrica Toyota en América del Norte.
La arquitectura de Walden difiere de los robots industriales de tarea única: sus robots entrenan en modelos de difusión adaptados para control físico, permitiéndoles aprender nuevas tareas a través de la práctica del mundo real en lugar de semanas de reprogramación. En febrero de 2026, solo un mes después de spin-out, los robots estaban realizando trabajo diestro y repetitivo—carga, descarga, kitting—en turnos de producción de 8 horas. Esta velocidad de producción es el reclamo clave: otros fabricantes de humanoíes bien financiados como Figure AI y Agility Robotics aún no han igualado esta velocidad de implementación del lanzamiento a la producción en vivo.
Los inversores incluyen NVIDIA, Boeing, Samsung Ventures, Prologis Ventures, CoreWeave y los inversores financieros Calibrate Ventures, NextView, Squarepoint Capital y Menlo Ventures. La participación de Toyota es profunda—tres entidades de Toyota lideraron la ronda, señalando el compromiso interno con la tecnología y los datos que fluyen de la implementación en vivo. El CEO Tedrake enfatizó kaizen y jidoka: mejora continua con supervisión humana, no reemplazo.
Para equipos de automatización de fabricación, la señal es inequívoca: los grandes modelos de comportamiento se están moviendo de laboratorios de investigación a pisos de fábrica. El mercado de robótica industrial de $18,5 mil millones (proyectado para alcanzar $44 mil millones en 2030) se está desplazando hacia robots impulsados por IA que aprenden en el trabajo, y la prueba de concepto de producción de Walden dentro de Toyota le da a la empresa la credibilidad que la mayoría de las startups de robótica 2026 aún no tienen. El aumento de capital respalda la implementación, no solo I+D.