Las acciones de chips asiáticos se desplomaron bruscamente el 6 de agosto, con SK Hynix cayendo 9,71% y Samsung Electronics declinando 6,13% en medio de una liquidación de tech global rastreando debilidad overnight de EE.UU. En Japón, SoftBank cayó 4,36%, Tokyo Electron cayó más del 5%, y Kioxia se hundió 8,84%; TSMC de Taiwan estaba 1,46% más baja. El índice KOSPI ha estado oscilando entre caídas bruscas y ganancias récord, con el mercado asiático pesado en semiconductores soportando la mayor parte de los flujos volátiles impulsados por apuestas de chips apalancadas.
A pesar de la liquidación, los analistas siguen siendo optimistas sobre la demanda a largo plazo. JPMorgan afirmó en una nota del miércoles que la liquidación de tech asiático no había descarrilado el ciclo de inversión en IA y no espera que los hiperscalers reduzcan capex. JPMorgan y Goldman Sachs ambos mantienen calificaciones de compra en SK Hynix y Samsung, viendo valoraciones después de la caída de un mes (SK Hynix down ~35%, Samsung ~23%) como fijando precios en el pesimismo extremo que los fundamentos no apoyan. S&P Global señaló que el gasto en IA y defensa está impulsando el crecimiento global, con el PMI de equipo de tech alcanzando su crecimiento de producción más rápido desde mayo de 2021.
Para practicantes, las acciones de chips de memoria siguen siendo indicadores críticos de IA. Los giros bruscos reflejan la incertidumbre del inversor sobre la justificación de ingresos a corto plazo para capex récord, pero el consenso de analistas sugiere que cualquier retracción es un repricing de expectativas después del rally excepcional, no un cambio de señal de demanda. Los cronogramas de implementación de hiperscaler y las limitaciones de suministro HBM siguen siendo las métricas clave a observar mientras los arquitectos planean capex para infraestructura de próxima generación.