El inversor multimillonario Paul Tudor Jones criticó la postura regulatoria de EE.UU. en IA, argumentando que el país se quedó atrás y debería haber implementado supervisión más fuerte. El comentario refleja preocupación más amplia de inversores de que la incertidumbre regulatoria podría fragmentar la implementación global y los costos de cumplimiento de IA.