El precio de las acciones de Nintendo cayó 8% tras el anuncio del aumento de precio del Switch 2 y la falta de guía en las ventas de hardware, señalando una demanda más débil del consumidor por la consola de próxima generación.
El retroceso refleja una cautela más amplia de los inversores sobre el gasto discrecional del consumidor y los ciclos de hardware de juegos; relevante para fabricantes de chips y proveedores dependientes de la demanda de actualización de consolas.